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La batalla de la mente | Parte III

Es una actitud irresponsable culpar a Dios por nuestra falta de compromiso con nuestra vida espiritual. Para muchos el mundo se acabo cuando vino la crisis del COVID-19, porque lamentablemente no tenían una vida espiritual activa, pero para otros fue un empuje para sacar su máximo potencial y empezar a ganar almas para Cristo teniendo la seguridad de que Cristo esta pronto al venir y la iglesia necesita estar preparada.

La atmosfera de este mundo solo grita muerte, destrucción, temor, pobreza, política, entre otros, que, si no estamos apegados a las escrituras, terminaremos enredados en esa atmosfera y olvidándonos del Dios y padre de nuestro señor Jesucristo, que vino a traer amor, paz, restauración. Si no renovamos nuestra mente con la palabra de Dios, vamos a ser instrumento de satanás del mismo anuncio publicitario de muerte y desesperanza que profesa este mundo.

¿Cómo encontrar la libertad de nuestra mente?

  1. Debemos entender que es una batalla espiritual y no natural, y no podemos vencer los pensamientos del mal con armas naturales. 2 corintios 10:4-5.
  2. Debemos entender que, lo que más alimentemos, de eso estará lleno nuestra vida. Ej.: Si pasas el día viendo series, películas, escuchando músicas melancólicas, viendo contenidos obscenos, de eso estará lleno tu mente. Eso no significa que pases las 24 horas orando, leyendo la biblia, adorando, etc., sino que en el transcurso del día le dediques más tiempo a Dios que a cualquier otra cosa.    
  3. Debemos entender que lejos de Dios es imposible no ser victima de una vida de derrota, temor, desilusión, inmoralidad, engaño, mentira, tristeza, etc.
  4. No podemos alcanzar la libertad de nuestra mente si no leemos y escudriñamos las Santas Escrituras. Juan 8:32
  5. Debemos entender que los malos pensamientos van a llegar a nuestra mente, pero no eso no nos da el derecho de retenerlos y actuar conforme a ellos. Si llegan, declara la palabra en voz audible y llévalos a la obediencia a Cristo.
  6. Renueva tu mente cada día y no te conformes a las corrientes de este mundo. Romanos 12:2

Para cada pensamiento de iniquidad hay una palabra de parte de Dios que lo ha vencido.

Oración: Te adoramos y te bendecimos amado rey de nuestro corazón. Hoy vengo delante de ti reconociendo que he tenido pensamientos de derrota, desesperanza, muerte y temor. Me lleno de tu autoridad y llevo esos pensamientos a la obediencia a Cristo. Perdóname por las veces que vi la crisis más grande que tú. Ayúdame a vivir una vida de responsabilidad, compromiso y disciplina delante de ti con relación a mi vida espiritual. Te doy gracias por ayudarme a permanecer y estar conmigo siempre, todo esto te lo pido en el nombre poderoso de Jesús.

Partes anteriores de la serie:

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Isangel Alcántara Falcon

Un servidor de nuestro señor Jesucristo que lucha día a día por agradar a Dios, por su misericordia me llamó a predicar su palabra a los perdidos, a sanar a los quebrantados de corazón y a dar libertad a los cautivos, anhelo vivir lo que predico encontrando cambios sobrenaturales en mi vida y con mi testimonio en la vida de otros.

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