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Descuido que provoca sed

Hemos pasado etapas en la vida cristiana donde Dios esta tan cerca de nosotros que escuchamos su voz en cualquier situación, sin embargo así también llegan momentos en los cuales tenemos una sed espiritual tremenda que nos ciega y lamentablemente ya no escuchamos más esa voz de Dios.

Como hijos de Dios en algún momento nos hemos sentido apartado de Él, y muy lejos de lo que Dios quiere para nosotros, tenemos situaciones en las cuales nos lamentamos porque sentimos que la presencia de Dios ya se ha ido de nuestras vidas.

[pull_quote_right]…he tenido momentos que he actuado por mi instinto[/pull_quote_right]

He tenido momentos así también, donde mi espíritu se ha humillado y me doy cuenta que sin Dios nada puedo hacer, donde descuido mi relación con Dios , ocupando el tiempo de Él por cosas seculares sin ninguna importancia, y mis pensamientos y acciones se vuelven muy diferente a lo que Dios me dice en su Palabra, o como alguna vez actué y pensé, he tenido momentos que he actuado por mi instinto, no por la Palabra de Dios, aquellos momentos donde la desesperación inunda todo mi ser y no acudo a la fuente de vida, situaciones en las cuales reemplazo mi tiempo con Dios y lo peor del caso es que no me doy cuenta hasta que llega un momento de quebrantamiento donde solo la mano de Dios me saca de esa situación.

Tal vez tú también, en los últimos tiempos has estado cambiando u olvidando el tiempo de Dios y a consecuencia tu comportamiento ha ido cambiando, te enojas fácilmente, faltas a cultos de tu iglesia, realizas cometarios fuera de lugar o no acto para tu situación como Servidor de Cristo y es que simplemente estas sediento de la presencia de Dios.

Te recomiendo que empieces nuevamente a dedicarle tiempo a Dios, ya que lo necesitas, tú y yo lo sabemos; solo a través de la comunión con Dios puedes fortalecerte y ser lo que Dios quiere que seas.

[pull_quote_center]Daré de beber a los sedientos y saciaré a los que estén agotados.» Jeremías 31:25 NVI[/pull_quote_center]

No permitas que el tiempo continúe avanzando y empieza ya a dedicarle tiempo a Dios, a callar en su presencia para que escuches lo que él quiere decirte, una alabanza, un reconocimiento a Dios, un verso, una acción de cambio es lo que marcará el paso hoy.

Renueva tu espíritu en su presencia. Gloria a Dios.

HB Staff

Dar a entender que es completamente inútil recibir, leer, investigar, recordar y reflexionar en la Palabra si no la ponemos en práctica. Que debemos ser "hacedores de la Palabra", lo cual es posible aplicando los principios establecidos por el Señor en su Santa Escritura.

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