Cuida lo que escuchas

Génesis 3:1… Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
1 Corintios 15:33… No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Una mala conversación en el huerto de Edén fue suficiente para destruir una vida y miles de miles de generaciones.
En el principio de la creación, antes de la caída del hombre, hubo una conversación entre la serpiente (satanás) y la mujer (humanidad). En los genes de Adán y Eva se encontraban todas las generaciones que habrían de venir al mundo, por eso, en ese momento ambos representaban toda la humanidad porque ellos se iban a encargar de reproducirse y llenar toda la tierra Génesis 1:28. Una conversación inapropiada bastó para que hoy en día estuviéramos viendo tantos desastres alrededor del mundo. Por eso es que cuando satanás va a destruir a alguien no solo piensa en la persona en sí, sino en todas sus generaciones. Mientras analizaba la historia me di cuenta que el pecado primero entró por el oído y después a través de una acción. Muchas veces creemos que lo que escuchamos no es importante, sin saber que el veneno más mortal empieza cuando decidimos poner nuestros oídos a aquellas cosas que violan constantemente las escrituras. Dios fue claro con el hombre, no comerás del árbol del conocimiento del bien y del mal, pero una conversación con un ser que solo cargaba odio y rebelión fue suficiente para poner el hombre creado en contra de su propio creador.
Cuantas personas hoy en día están cargadas de ese odio y de esa rebelión, cuantas personas están ofendidas con Dios y lejos de sus caminos, viviendo su vida en un desenfreno total en todo el sentido de la palabra, pero sin embargo, todos los días llenas tu corazón de cada palabra de rebelión que esa persona habla en contra de Dios y de otras personas. Esto explica el por qué es tan importante saber con quienes nos juntamos cada día y de quien o quienes estamos alimentando nuestro corazón. Ejemplo: Una mujer casada que llega depresiva todos los días a su trabajo es un gran indicio de que tiene problemas en su matrimonio o en su familia. Posiblemente esa mujer se alimenta de todas las palabras groseras que le dice su esposo cada día, esto es suficiente para cambiar su estado de ánimo y actuar conforme a lo que escucha cada día. Si esta mujer no tiene una identidad firme en Cristo es muy probable que llegue a un punto de querer quitarse la vida o quitarle la vida a su esposo.
Nosotros somos el producto de lo que vemos y escuchamos cada día.
El hombre y la mujer de Dios están llamados a llenar su corazón de la Palabra de Dios, porque de lo que está lleno nuestro corazón eso mismo le vamos a transmitir a las personas Mateo 12:34. Es fácil darse cuenta como está el corazón de una persona por lo que constantemente está hablando, por eso debemos de tener mucho cuidado a quien le estamos prestando nuestros oídos, porque si no ponemos limites, tarde o temprano seremos igual que aquellos a quienes escuchamos. Ejemplo: Si constantemente te juntas con personas que solo hablan de sexo, tarde o temprano te verás hundido en el mismo fango en el que se encuentran ellos. Si eres una chica y constantemente estas escuchando a un enamorado queriéndote llevar a la cama, tarde o temprano, si no lo cortas, caerás en los dichos de su boca. Si te juntas con personas que aman a Dios y tienen un corazón limpio, tarde o temprano, en eso te convertirás. Si te juntas con personas que solo piensan en proyectos y superación, tarde o temprano te convertirás en una persona con metas y propósitos. Si te juntas con personas que solo hablan de alcohol y moda, y no estudian, son rebeldes a sus padres, hablan mentira, son orgullosos y arrogantes, tarde o temprano, si no te apartas, en esa clase de persona te convertirás.
Tu peor enemigo no es aquel que te dice la verdad sino aquel que trabaja todos los días para que nunca te acerques a tu creador.
Cuando una persona todos los días te induce para que no vayas a la iglesia, para que no busques a Dios, para que no ores, para que no hables de su palabra, si no le pones límites, tarde o temprano te apartará de Dios. Una mala conversación es suficiente para que llegues a odiar a una persona sin antes haberla conocido. Una mala conversación es suficiente para que destruyas todo lo que por mucho tiempo has construido. Una mala conversación es capaz de hacerte dudar en lo que por mucho tiempo has confiado y creído. Por eso muchos de nosotros en muchas ocasiones hemos estado cara a cara con Dios, pero sin embargo, cuando una persona te dice que Dios no existe y empieza a citarte teorías sin sentido sobre la ciencia, empiezas a creer que todo lo que has vivido fue mera ilusión.
Concluyo diciendo: nuestra mente es un libro abierto que escribe todo lo que constantemente percibimos a través de nuestros sentidos. Cuando vemos algo con nuestros ojos, nuestra mente lo capta y lo guarda en un lugar llamado subconsciente. Cuando escuchamos algo con nuestros oídos, nuestra mente lo capta y lo guarda. Cuando olemos algo con nuestra nariz, la mente traduce la información y la guarda. Y así sucesivamente pasa con los demás sentidos del ser humano. ¿Qué crees que hace tu mente cuando tus amigos inapropiados están constantemente hablándote de cuantas mujeres llevaron al hotel en los últimos días? ¿Qué crees que hace tu mente cuando todos los días en vez de escuchar una Palabra de Dios lo que haces es alimentar tu corazón de tantas teorías que tratan de demostrar que Dios no existe aun sabiendo del pantano de donde Dios te saco y las veces que te ha demostrado que te ama? ¿Qué crees que hace tu mente cuando esos amigos (as) inapropiados (as) están viendo el perfil de esa chica (o) que sube fotos desnuda (o) a su perfil todos los días?
Debemos saber de qué o de quien nos estamos alimentando todos los días. A cuantas personas le estamos prestando nuestros oídos solo para escuchar chismes, críticas continuas, engaños, perversiones, mentiras, alcohol, sexo fuera del matrimonio, entre otras cosas. Si una persona es capaz de ponerte en contra de Dios o de tus autoridades, sin lugar a dudas es un clave instrumento de satanás. Como es posible que te hayas levantado con una persona, que la conozcas desde hace mucho tiempo, y sin embargo eres capaz de dudar de esa persona solo porque una mala conversación de otra persona que la odiaba te indujo a cargar con ese odio.
Llena tu corazón de la Palabra de Dios. La palabra dice: la fe viene por el oír Palabra de Dios. Si la fe es tan importante y poderosa y se adquiere por el sentido del oír, podemos darnos cuenta que tan importante es lo que escuchamos cada día. No dejes que satanás siembre semillas de odio a través de otras personas, o semillas de críticas y chismes, no dejes que satanás te haga dudar de tu creador o de tus padres y personas que se han ganado tu confianza, mantente firme en la palabra y ponle límites a todas esas conversaciones que te inducen a pecar constantemente. Escoge tus amigos con sabiduría porque algunos de ellos te llevarán al propósito de Dios pero otros solo te alejarán y te dejarán pérdida.
Oración: Señor te doy gracias por tu verdad, gracias por revelar tus misterios a cada uno de tus hijos, hoy te pido sabiduría así como dice tu palabra, que el que este falto de sabiduría pídale a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche (Santiago 1:5), una sabiduría capaz de escoger las personas correctas en los momentos correctos, dame carácter para alejar de mi vida a aquellos que me están alejando de tus caminos y propósitos, prepara mi corazón para escuchar tu voz, tus planes, tus propósitos, proyectos y metas, ayúdame a permanecer en lo que he creído sin importar cuantas personas se han revelado contra ti, todo esto te lo pido en el nombre poderoso de Jesús, amen.



