La dificultad de perdonar

Se podría decir que todo el mundo ha pasado por el camino del perdón. Para de hablar del perdón primero hay que hablar de amor. En el principio, cuando el hombre fue puesto en el huerto del Edén todo era perfecto hasta el día en que el hombre desobedeció a Dios, el hombre fue echado de la presencia de Dios y la tierra cayó en maldición a causa de su desobediencia (Romanos 3:23). Por el infinito, eterno y perfecto amor de Dios, para reconciliarnos con él, procedió al perdón a través de su hijo Jesucristo (Lucas 7:47). Para que haya un verdadero perdón debe de haber un verdadero amor ya ahí entra la sanidad de ambos corazones a través del poder que porta el amor de Dios.
[quote_center]Perdonar no es olvidar, sino recordar sin dolor[/quote_center]Hay muchas personas que han sido heridas en alguna área de su vida, es imposible que una persona perdone de corazón sino conoce el amor, por eso muchos lo hacen de labios pero en lo interno de su corazón aún siguen heridos. Por eso la fuente del perdón es el amor. Dios está dispuesto a proveerte de ese amor para que perdones y tus heridas sean sanadas. Cuando no perdonas a las personas que te han ofendido es como llevar una carga sobre tus hombros.
La falta de perdón en alguien demuestra la falta de Dios en su vida. No hay nada más visible que niegue o excluya a Dios de su vida que su mala actitud. Sin perdón no hay reconciliación por eso para Dios traer reconciliación al mundo tuvo que acudir al perdón a través de la sangre redentora de nuestro señor Jesucristo. No podemos pedir perdón a Dios si no estamos dispuestos a perdonar a nuestros semejantes, pero si algo estoy totalmente seguro y es que cuando Cristo entra a tu corazón y te transforma, el perdón se vuelve algo natural en tu vida porque el amor fluirá de la fuente original.
[pull_quote_center]El perdón se hace difícil expresarlo porque no es un sentimiento sino una decisión y todo lo que se desconecta de los sentimientos, se conecta con la voluntad de Dios[/pull_quote_center]Todo lo que implica negarnos a nosotros mismo forma parte de la cruz que debemos de llevar, por eso se nos hace difícil perdonar porque es contrario a la intención caída de nuestro corazón. Por eso que mientras más orgullosos somos más alto nos sentimos, a la naturaleza caída le gusta ofender cuando se les ofende, le gusta hacer mal a quienes le hicieron mal, le gusta ser reconocido, le gusta los aplausos pero nunca le gusta humillarse porque también ser humilde no es un sentimiento sino una decisión. Ser humilde no es solo juntarse con los pobres ni servir a otros, ser humilde es saber aceptar el consejo y no ofenderse al momento de ser CORREGIDO. La Biblia dice en Mateo 6:12: Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Este es el secreto para ser perdonados por Dios. Dios nos perdonará a medida de que perdonemos a otros. A Dios sea la gloria.
[quote_center]El perdón es la base de la reconciliación[/quote_center]



