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El dios del placer – Parte I

Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
Santiago 1:13-15.

Cuando vamos al diccionario a definir placer nos damos cuenta que es la satisfacción o sensación agradable producida por algo que gusta mucho. Placer es todo lo que provoca una satisfacción personal y algunas veces colectiva, placer es una satisfacción temporal que sentimos cuando intentamos llenar nuestro vacío con cosas equivocadas. Cuando analizamos los versículos de arriba nos damos cuenta que el pecado tiene ciclos, usted se estaría preguntando, ¿cuáles son esos ciclos?

Primero: Antes de pecar pasamos por la etapa del deseo (concupiscencia), ese deseo viene de nuestra naturaleza caída o el viejo hombre que nos atrae y nos seduce constantemente a hacer cosas que están en contra de la voluntad de Dios, es lo que nosotros llamamos los deseos carnales.

Segundo: Luego ese deseo nos lleva a la etapa de la tentación, lo cual como leímos no proviene de Dios sino del mal. Si no hubiera deseo no hubiera tentación, o sea, en el deseo se fundamenta toda tentación, y ese deseo se alimenta de algo que nos gusta o que satisface nuestra carne. El deseo es nuestro pero la tentación es de satanás. Ese deseo interno por pecar vino como consecuencia de la caída del hombre en el huerto de Edén.

Tercero: Cuando obedecemos ese deseo caemos en la tentación y produce el pecado. Satanás siempre creará ambientes que alimente ese deseo, ya que la decisión de pecar descansa en nosotros y no en él. Esta es la causa por la cual la televisión, la internet y las calles están inundadas de escenas exóticas, como el mundo se ha llenado de discotecas y sitios de prostitución, puntos de drogas y muchas demás cosas, como satanás siempre tiene un medio para apartar a la humanidad de Dios, él siempre nos va a tentar con lo que nos gusta y que ofende a Dios. Satanás no puede pecar por ti, el sólo ve como caes en algunos pecados y trata de repetir la misma carnada para que peques constantemente y nunca te acerques a Dios, ya que la voluntad de satanás es que nunca te acerques a Dios. Satanás siempre te va a tentar con algo que tenga dos condiciones: 1) Con algo que te gusta. 2) Que esté en contra de la voluntad de Dios. Ejemplo: Satanás nunca te va a tentar con el alcohol si a ti nunca te gusto tomar, si tu debilidad son las chicas o los chicos pues el usará a una o uno para hacerte caer.

El dios del placer es el viejo hombre que no quiere servir a Dios, es la parte de nosotros que no quiere ir a la iglesia, que no quiere orar, que no quiere leer la Biblia, que no quiere perdonar, que guarda ira y rencor, que no tiene paciencia, que es orgullosa y arrogante, entre otras cosas más. La mayoría de personas alrededor del mundo son esclavas de sus propios deseos, esclavas del pecado y de satanás, sienten un deseo exagerado e incontrolable de querer llenar su vacío con cosas equivocadas (cosas que no son Dios), el dios del placer se alimenta por la adoración al yo (véase el tema: sentido de la idolatría). Como consecuencia de eso sólo pensamos en nosotros mismos, en nuestros sentimientos y emociones sin ver los peligros que conlleva, se han salido de control por la ausencia de Dios en nuestros pensamientos, el ego se ha entronado en sus corazones.

El ego dice: yo, yo y solo yo, mis sentimientos, mi vida, lo que me importa. Como resultado de eso vemos a los jóvenes tomando alcohol descontroladamente, fumando drogas sin conciencia, teniendo sexo a temprana edad, vemos la moda de tener novio(a) fuera de tiempo, vemos como satanás lo ha desenfocado del propósito de Dios brindándoles placeres momentáneos que tarde o temprano destruirán sus vidas. Cuando supe el por qué tantos jóvenes sienten un fuerte deseo por tener novio(a) fuera de tiempo quedé atónito y sin palabras con lo que Dios me mostró. Lo primero donde Dios me llevó fue… Continuará….

Isangel Alcántara Falcon

Un servidor de nuestro señor Jesucristo que lucha día a día por agradar a Dios, por su misericordia me llamó a predicar su palabra a los perdidos, a sanar a los quebrantados de corazón y a dar libertad a los cautivos, anhelo vivir lo que predico encontrando cambios sobrenaturales en mi vida y con mi testimonio en la vida de otros.

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